Intervención de FUCEB en Teleantioquia, en el programa A Fondo, sobre Eutanasia

7 de octubre de 2014 La Doctora en Filosofía Nubia Posada González, Presidente de la Fundación Colombiana de Ética y Bioética – FUCEB, participó en el debate sobre la eutanasia, en el espacio A Fondo de Teleantioquia, moderado por Jorge González, Director del programa. La Dra. Posada compartió coincidencias y contrastes con el Dr. Jorge Gómez, médico terapista neural.  Estas son algunas de las ideas expuestas en A Fondo:

La ignorancia no da derecho a destruir un cuerpo humano vivo

“Pienso que la mayoría de las personas que están a favor de la eutanasia comentan que no le encuentran sentido al sufrimiento, Y realmente la ignorancia acerca de algo no da derecho, no es fundamento de derecho para determinar la destrucción de un cuerpo humano vivo.” A la objeción de Jorge “[…] pero es que la enfermedad ya lo destruyó”, Nubia responde “[…] es un error decir que la enfermedad acabó con una persona, si todavía está viva. Si está viva, todavía no ha acabado, está en proceso, pero no terminó. En cambio, el médico que practica la eutanasia sí acaba con la persona, la destruye. Y la enfermedad no es un ser libre, el médico sí es consciente que destruye a otro de su especie, o la enfermera, o quien la practique.”

¿El debate en Colombia está medido por factores religiosos?

Nubia expresó: “Pienso que se subrayan los factores religiosos y que eso es un error. […] hay dos cosas respecto al tema religioso. Lo primero, miente quien dice que el único motivo para estar en contra de la eutanasia e religioso. Y miente quien plantea el tema religioso como necesariamente opuesto a la racionalidad humana. Primero hay que analizar los argumentos con una actitud plenamente pluralista y sin sesgos de que cualquier cosa de proveniencia religiosa es un error o está al margen de la racionalidad.”

La eutanasia y la mala atención en salud

Jorge afirmó: “[…] a mi forma de ver la vida y la Medicina, el cuerpo no se destruye, el proceso tiene un fenómeno autoorganizativo en donde llega un momento en que todas sus funciones tienen que disminuir, o sea, la muerte hace parte fundamental de la existencia. Estamos en una sociedad que niega la muerte. […] Irnos al punto que si el problema es que si la eutanasia es viable o no, incluso a mí me parece una cortina de humo, porque mientras tanto, mientras tanto, hay un montón de gente sufriendo por un sistema social de salud, de gobierno, que no permite una atención mínima en la dignidad de su vida y de su muerte.” Muchas veces, y a mí me ha correspondido ver, un pedido de eutanasia se basa en la imposibilidad de una familia, de poder cumplir lo que un Estado o lo que una empresa de salud debería estar cumpliendo. Cuando yo no tengo los recursos, la muerte puede ser la petición de un recurso. Entonces ahí viene un proceso que a mí me parece que no deberíamos, como humanos y como colombianos, no pretender pensar que la eutanasia es el último término. Antes de la eutanasia está la vida y la muerte digna. Respecto a la eutanasia Jorge afirmó: “Yo no la estoy defendiendo, estoy defendiendo el evitar el sufrimiento y estamos ante un sistema que hace que las personas sufran tanto, que terminan pidiendo la eutanasia.”

Encarnizamiento terapéutico

Nubia Posada le respondió: “Yo pienso que no se puede defender la eutanasia desde el referente del encarnizamiento terapéutico o distanasia, o ensañamiento terapéutico. Los dos estamos en contra del abuso que supone el ensañamiento terapéutico. Pretender intencionalmente postergar una vida en un cuerpo cuya biología ya no alcanza para esa postergación, es un atropello al derecho de la persona a vivir su propia realidad natural de cuerpo. El cuerpo es la persona. Lo que se hace contra el cuerpo, se hace contra la persona.” Nubia afirmó: “[…] mucho más interesante que hablar de eutanasia, que es la destrucción voluntaria –en el proceso natural morirá, pero no hay una intención directa con responsabilidad y culpa, en cambio, cuando es un ser humano el que le causa el final a otro, sí hay una responsabilidad y una culpa. Es muy distinto eso. Yo pienso que todo ser humano tiene genéticamente establecido un reloj de lo que va a durar y hay que respetar esa realidad. […] Estoy completamente de acuerdo con el Dr., que no podemos caer en un encarnizamiento terapéutico, eso es una injusticia con la persona, con la familia y con la sociedad, que también lo tenemos que ver.

¿La vida sigue, la vida es partículas subatómicas, etc.?

Hay que diferenciar qué es un individuo real, que tiene un nivel de perfección que en la naturaleza es el más alto entre todas las especies, que es humano, que tiene unos fenómenos cerebrales que trascienden la mera necesidad de satisfacción de instintos, y solo tienen sentido en función de la capacidad de racionalidad que solo en esta especie se ve, racionalidad abstracta, por ejemplo la capacidad de proyectarse al futuro -el futuro no es.

Respecto a pacientes que llevan mucho tiempo dependiendo de un ventilador ¿Qué es lo normal?

Que se establezcan unos plazos que, según los avances científicos del momento, sean razonables para descarar la posibilidad de que esa persona vuelva a tener un nivel de conciencia que se pueda percibir exteriormente. Y, una vez establecido científicamente que en cierto porcentaje de casos no despertará después e determinado tiempo, ya hay un motivo para poder concluir que ya no es razonable mantener esta situación. Desde ese punto de vista se da un proceso de búsqueda de una posible adaptación de esa persona para respirar sin unos referentes externos. Si esa persona logra respirar, -por ejemplo, en el caso de Karen Ann Quinlan -famoso, la primera en la que sucedió esto-, hay que satisfacer sus necesidades básicas en lo que ella no puede, que es un derecho de toda persona. Si esta persona ya no respira […] si su biología no alcanza para vivir por ella misma, entonces estaríamos ante medios desproporcionados, y tenemos que respetar el proceso natural del final de su vida.

Lo que yo niego en mi paciente en coma, en cuanto humano, si no lo trato a la altura de lo que es, lo estoy negando en mí y en cualquier otro en cuanto humano

La Dra. Nubia afirmó: Los seres vivos tienen unas características muy específicas. Cuando yo digo que un ser vivo tiende a su mayor bien o perfección, estoy diciendo que tiende al despliegue de toda la capacidad que da su genoma, y que da el desarrollo de cualidades que ha logrado desplegar a lo largo de su existencia. La tendencia a ese despliegue de esas capacidades no se puede negar con argumento de que no existe una perfección lograda hasta el final. Pero sí, el modo como nosotros atendemos a un paciente es decisivo, no solo para facilitarle al máximo lo que le quede de perfección, sino también -y es el caso de los enfermos  en coma-, lo que yo niego en mi paciente en coma, en cuanto humano, si no lo trato a la altura de lo que es, lo estoy negando en mí y en cualquier otro en cuanto humano. Y si negándolo, procuro su destrucción, me convierto en una amenaza para mi sociedad entera: un ser humano que se siente con derecho, absolutizando algunas parcialidades, a que en su sociedad -o él mismo-, se destruya a otros seres humanos. Es una arbitrariedad que, si le abrimos la puerta, ya no hay barreras.

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